viernes, 7 de diciembre de 2012

Corazones Sagrados, SARAH DUNANT


Título: Corazones Sagrados

Autora: Sarah Dunant

La autora londinense Sarah Dunant ha realizado varios trabajos como actriz, presentadora de radio y televisión, ha sido colaboradora en diversos medios escritos y ha editado dos libros de ensayo. Pero en cuanto a su carrera como escritora le son conocidos los siguientes libros: Nieve en verano (1988), Marcas de nacimiento (1991), Conflicto explosivo (1993). Fue ganadora del premio CWA Macallan Silver Dagger con las siguientes novelas: Bajo mi piel (1995), Transgressions (1997) y Mapping the Edge (1999). Sarah es experta en la Italia del Renacimiento lo que le ha llevado a escribir tres novelas históricas que exploran la vida de las mujeres renacentistas a través del arte, la religión y el amor: Amor y muerte en Florencia (2003), La Cortesana (Seix Barral, 2007) y Corazones Sagrados (Seix Barral, 2010).  Todas han sido traducidas a más de veinte lenguas con gran éxito de crítica y público.

Bien, ahora tras la información y contexto de la autora os adentraré en la historia de esta novela. Corazones Sagrados es una novela donde una joven rebelde es recluida en un convento contra su voluntad dado que en esa época, en el Renacimiento, las familias no podían permitirse el gasto de dos bodas dentro de su  misma familia por lo que siempre una parte de sus hijas era dada en dote a un convento. Serafina desafiará a su tiempo con la fuerza de la pasión y la astucia con la que logrará engañar y conseguir algunos propósitos al mismo tiempo que admiración por parte de la abadesa y otras monjas.

Todo sucede sobre el año 1570 cuando en la ciudad italiana de Ferrara, en el reputado convento de Santa Caterina, llega una hermosa joven digna de las descripciones de la donna angelicata que hace Petrarca en sus sonetos. Serafina ha sido obligada por sus padres a tomar los votos para alejarla de un amor ilícito. Ella llena de odio y rabia jura escapar y para ello será capaz de urdir meditados y calculados planes para conseguir ser libre y unirse a su amado.

Con su llegada a perturbado la armonía tediosa del convento, gobernado por Madonna Chiara, una abadesa astuta en lidiar con los poderes políticos y divinos. La superiora encargará el cuidado de esta joven novicia a la boticaria, Suora Zuana, quien la reclutará como ayudante. A través de estos tres personajes conoceremos como es el día a día en un convento: rutinas, plegarias, raras y excéntricas penitencias (yo flipaba leyéndolo), supuestos milagros que no lo son por razones obvias y de explicación razonable de la Naturaleza, esperanzas, miedos, frustraciones, obediencia e incluso trucos de magia para conseguir urdir planes escapatorios.

Serafina o Isabeta (su nombre real) nos hará sentir en su piel varias transformaciones. Pasará del odio e impotencia a la obediencia y docilidad más absoluta convirtiéndose en la tan ansiada ave canora por excelencia a ser una sombra de sí misma, consumida por la más fuerte de las tristezas y sufriendo alucinaciones debido a la dura inanición fruto de la más severa penitencia para después volver a renacer en la bella y lozana adolescente Isabeta, de colores melocotones sus mejillas, lozanía del cuerpo y brillantez del más dorado cabello rubio.

A través de Zuana conoceremos las artes medicinales y curativas de las plantas aplicadas a dolores y enfermedades del cuerpo como remedios naturales. Gracias a su observación y ganas de aprender desde la niñez pudo tener en su padre a un gran maestro. Sus demostraciones en público y sus anotaciones de ensayos y experimentos en libros han hecho de Zuana la boticaria más cualificada del convento. Los métodos de observación han sido la clave de su éxito.

Y respecto a la abadesa Madonna Chiara podemos aprender de la voz de la experiencia y de su perseverancia en luchar contra las ideas de la contrarreforma que van forzando a la iglesia hacia nuevos rumbos a los que ella se opone en rotundo. Ella será fuerte ante tales obstáculos para conseguir evitar una hecatombe en el convento y de mantener sus privilegios: música polifónica, instrumentos musicales, visitas familiares cercanas, sin rejas separadoras, correo…

Sinceramente, los primeros capítulos pueden parecer sumamente lentos e incluso aburridos por sernos ajenos y desconocidos por dentro dichos conventos pero, a medida que te adentras en la historia, necesitas saber cómo acabará la desdicha de Serafina y si logrará su meta. La trama da giros inesperados que harán que sea más intrigante.

Toda la historia no es real, es ficticia y novelada. La autora se ha documentado muchísimo a cerca del Renacimiento, medicina, arquitectura, reformas protestantes, etc., para poder una novela detallada y a la vez amena para el lector. Solo por eso merece la pena leerla y por el trasfondo romántico de la protagonista.

Opiniones de revistas sobre la novela:

Original, absorbente, meticulosamente documentada, una narración fascinante… Esta novela lo tiene todo: detalles históricos, intriga política, amor, misterio, conflictos sociales y malicia épica, Elle

La brillante imaginación de Dunant da lo mejor de sí al recrear las rutinas, corcheas  y detalles ínfimos de la vida de convento en 1570. Sin duda esta novela hace lo que la ficción debe supuestamente buscar pero rara vez consigue: llevar al lector a un lugar que nunca podrá conocer en persona, Washington Post.

Fascinante… Dunant dota de vida a este periodo de forma muy vívida, retratando en detalle el complejo y claustrofóbico mundo del convento, Boston Globe.

Pasajes del libro que me han cautivado:

Los labios de mi dama son rojos como rubíes,

Y su cabello es como una nube de oro

Sorprendida por el sol.

Pero cuando ella me da la espalda,

El día se vuelve noche y todo se cubre de escarcha”. (págs. 130-131)

 

“[…] Tú no puedes oírlo, ¿verdad?, pero incluso ahora, mientras estamos aquí, bajo la tierra, un millar de bulbos y semillas y raíces están brotando y abriéndose y creciendo, un ejército de pequeños zarcillos y retoños retorciéndose, moviéndose a través del suelo hacia la luz, cada uno de ellos tan tierno que cuando los ves te  maravillas de cómo pudieron mover semejante peso de tierra para emerger. Imagínate eso, Faustina. Cada año el mismo milagro…” (El padre de Zuana a ella misma Faustina, su nombre real, pág. 344)

“Harías bien en recordar las palabras de Hipócrates: ‘La vida es corta, el arte es largo, las oportunidades, efímeras, los experimentos, traidores, y los juicios, difíciles’. (Pág. 463)