domingo, 16 de agosto de 2015

NADA de Janne Teller

Autor: Janne Teller
Título: Nada
Título original: Intet
Páginas: 156
Editorial: Círculo de lectores
Año: 2006
<<Nada importa.
Hace mucho que lo sé
Así que no merece la pena hacer nada.
Eso acabo de descubrirlo. >>

SOBRE LA AUTORA
Janne Teller nació en 1964 en Copenhague. Macroeconomista de formación, trabajó como mediadora en resolución de conflictos para la Unión Europea y para Naciones Unidas. En 1995 cesó en su actividad para dedicarse plenamente a la escritura. Novelista, autora de historias cortas y ensayos, su obra, siempre marcada por profundas cuestiones filosóficas sobre el papel del ser humano en el mundo moderno, no está exenta de polémica. La publicación en el año 2000 de Nada causó en su Dinamarca natal un gran revuelo, hasta el punto de ser cuestionada su conveniencia como lectura juvenil. Con los años, la novela ha pasado a ser lectura recomendada en los centros de enseñanza, se ha traducido a 13 idiomas y ha obtenido distinciones tan prestigiosas como el premio del Ministerio de Cultura de Dinamarca o el Prix Libbylit al mejor libro juvenil publicado en el ámbito francófono. Jane Teller es autora asimismo de La isla de Odín (1999), Kattens tramp (2004), y Kon (2008). Actualmente vive a caballo entre Nueva York, París y Copenhague.

FONDO DEL LIBRO
Con apenas 14 años, Pierre Anthon ha perdido la ilusión por vivir. Ocurre el primer día del nuevo curso: mientras toda la clase se dispone a atender al profesor, él abandona el aula y se sube a la rama de un ciruelo. Desde allí proclamará a voz en grito que nada sirve para nada y que no merece la pena hacer ni el más mínimo esfuerzo para cambiar las cosas. En algún sitio ha leído que, si tu vida dura ochenta años, te pasas treinta durmiendo, nueve haciendo los deberes y catorce trabajando. Nada parece hacerle cambiar de opinión y cualquiera que se acerque a tratar de razonar con él se arriesga a recibir un ciruelazo.
Pero sus compañeros de clase no piensan como él y están dispuestos a demostrarle que en la vida hay cosas que realmente importan. Para ello idean un plan: cada uno de ellos deberá entregar, a modo de ofrenda, algo por lo que sienta auténtico apego. De este modo obtendrán un montón de significado  con el que demostrar a Pierre Anthon que está equivocado. En la pila de objetos que se amontonan un balón, un telescopio, unas trenzas… Pero poco a poco las exigencias entre los compañeros se irán haciendo más y más grandes, y el juego pronto se les escapará de las manos.
Entre la inocencia y la crueldad, una escalada de consecuencias imprevisibles se irá apoderando de los niños, y mientras siguen en su búsqueda del verdadero significado de la vida, algo cambiará para siempre en el interior de cada uno de ellos.

OPINIÓN PERSONAL
Cuando llegó este libro a mis manos fue revelador porque provocó en mí desasosiego y tristeza al mirar su portada y, después, leer su contraportada. ¿Estaba ante mí la verdad sobre la que el ser humano siempre intenta enmascarar para crearse ilusiones vanas?
He tardado un año en aventurarme por fin a leer esta novela filosófica. La he leído en una semana triste donde el tiempo atmosférico gris y tormentoso acompañaba a mi estado anímico leyéndola. Bien, en el anterior apartado ya cito sobre la trama del libro. En la novela hay dos puntos de vista por un lado tenemos a Pierre Anthon que deja de luchar por la vida porque, según él, nada importa y todos iremos a parar a la nada absoluta; por otro lado, tenemos a sus compañeros de 7º curso que piensan y tratan de demostrarle que hay cosas en la vida valiosas y que el conjunto de ellas forman el significado.
Bastantes pasajes del libro son desconcertantes porque te llevan a ponerte dentro de la mente de la narradora-testigo de los acontecimientos. A través de los ojos de Agnes vemos el desarrollo de los sucesos de manera lineal y gradual. Hay escenas que dan pavor y miedo porque de algunos de los compañeros parece que se han apoderado demonios. Cambian su conducta de inocente a cruel hasta llegar a un punto macabro, sin compasión y escalofriante. Cada ofrenda aumenta el valor del sacrificio.
Las respuestas de Pierre Anthon son las de un filósofo y chocan con el plan de sus compañeros de tratar de convencerle de lo contrario. Esto es motivo para ellos de desquicio mientras que a Pierre no le importa nada, es más, se ríe de ellos.
Esta novela me ha hecho extrapolarla a otra que también me marcó hace tiempo también por la forma de relatar y además por la conducta sádica y macabra de los protagonistas en El señor de las moscas de William Golding. El final de amos libros es terrible.
¿Quién ganará a quien en la novela en cuanto a pensamiento y sentido de la vida? ¿Lograrán los compañeros que Pierre Anthon valore el montón de significado que han logrado reunir? ¿Pierre Anthon seguirá obcecado en su descubrimiento? Adelanto que el final es escalofriante y desde que lo leí sigo meditando. He llegado a la conclusión que ambos puntos de vista llevan razón y que son los que dan sentidos a la vida aunque sean antagónicos.
A continuación os escribo los fragmentos que más me han gustado de este libro y que ellos también reflejen su esencia y os creen curiosidad por leer la novela:
Y nos vociferaba.
-Todo da igual –dijo un día-. Porque todo empieza solo para acabar. En el mismo instante en que nacéis empezáis ya a morir. Y así ocurre con todo.
>> ¡La Tierra tiene 4600 millones de años, pero vosotros llegaréis como máximo a los cien! –Chilló otro día-. Existir no merece la pena en absoluto.
Y continuó:
-Todo es un gran teatro que consiste solo en fingir y en ser el mejor en ello.
Página 12
-Entonces, Agnes –gritó Pierre Anthon-, ¿tanto te cuesta creer que nada importa? […]
-Si vivís hasta los ochenta, habréis dormido treinta años, ido a la escuela y hecho los deberes cerca de nueve años y trabajado casi catorce años. Como ya habéis empleado más de seis años en ser niños y jugar, y después gastaréis, como mínimo, doce años en limpiar, hacer la comida y cuidar a los hijos, os quedarán como máximo nueve años para vivir. –Entonces lanzó una ciruela al aire que trazó un débil arco antes de caer pesadamente en la cloaca-. Y todavía osaréis en emplear esos nueve años en fingir que tenéis éxito actuando en este teatro sin sentido, cuando en lugar de ello podríais disfrutar de esos años inmediatamente.
Página 23
El hedor me hizo recordar algo que Pierre Anthon había gritado unos días antes:
-¡Un olor nauseabundo es tan aceptable como un buen olor! […] Es a podrido a lo que huele. Y cuando algo se descompone se está convirtiendo en algo nuevo. Y lo nuevo que se crea huele bien. Por eso no hay diferencia entre algo que huele bien y algo que huele mal, los dos forman parte del eterno carrusel.
Página 102
-Significado. -Asintió como para sí misma-. Vosotros no nos habéis enseñado nada. Así que lo hemos aprendido solos.
Sofie fue enviada de inmediato al despacho del subdirector.
Página 111
A Pierre Anthon le divertía.
-El significado es significado. Por tanto, si en verdad lo hubierais hallado, seguiríais teniéndolo. Y la prensa de todo el mundo seguiría estando aquí para intentar descubrir en qué consiste. Pero la prensa no está aquí, ¡por tanto sea lo que sea lo que habéis hallado no es significado por este, por supuesto, no existe!
Página 131